Engordadores, al borde del colapso por carne importada de Brasil
Local | 11 de Septiembre de 2026
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La entrada de carne sudamericana ha reducido 10 pesos por kilo el precio de venta de la canal y representa pérdidas de alrededor de 3 mil 500 pesos por cabeza para los productores mexicanos, advierte Mario Alberto Calderón Cigarroa, vicepresidente de la AMEG
La entrada de carne importada de Brasil mantiene en alerta y desesperación a los productores mexicanos de ganado de engorda, quienes aseguran que la competencia por precios los ha llevado a vender por debajo de sus costos de producción, colocándolos al borde de un colapso en el sector. Ante ello, pidieron cerrar la puerta a la carne importada.
Mario Alberto Calderón Cigarroa, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Productores de Ganado (AMEG), señaló que la llegada de grandes volúmenes de carne brasileña, que ingresa al país a precios con los que los productores nacionales no pueden competir, ocasiona una reducción considerable en los precios que reciben los engordadores por sus animales, situación que, aseguró, no se refleja en el precio al consumidor.
El ganadero mencionó que el cierre a la exportación de ganado bovino en pie agravó la situación, debido a que cientos de miles de toneladas de ganado permanecieron en México, fueron engordadas y ahora compiten por el mismo mercado interno.
“Nos han bajado alrededor de un 10 por ciento nuestro precio de venta de la canal, del ganado gordo”, explicó Calderón Cigarroa, quien detalló que actualmente el productor recibe alrededor de 68 pesos por kilogramo de ganado gordo en pie, mientras que el becerro para engorda se adquiere en aproximadamente 85 pesos, sin considerar los costos posteriores de alimentación y producción.
A este escenario se suma el incremento en el precio del maíz, principal insumo para las engordas, por lo que los productores enfrentan una combinación de mayores costos y menores ingresos. Mario Alberto Calderón Cigarroa estimó que la disminución en el precio representa una pérdida de aproximadamente 10 pesos por kilogramo de canal, equivalente a unos 3 mil 500 pesos por cabeza.

Los productores nacionales no están compitiendo bajo las mismas condiciones que la carne importada, debido a que Brasil registra un alto índice de fiebre aftosa / Foto: Alberto Hierro / El Heraldo de Chihuahua
El vicepresidente de la AMEG sostuvo que la reducción en el precio pagado al productor no se ha reflejado de la misma manera en el consumidor final, pues, aunque la carne brasileña llega a precios más bajos, son los productores mexicanos quienes están absorbiendo el impacto económico.
“Estamos dando por debajo del costo y estamos teniendo pérdidas bastante considerables”, afirmó, al señalar que algunos clientes, incluidos centros comerciales y otros compradores, han optado por adquirir carne importada en lugar de producto nacional.
Cuestionó, además, que México permita el ingreso de carne de países con los que no existe un tratado comercial, al considerar que el país tiene capacidad suficiente para abastecer su propio mercado. Aseguró que la ganadería mexicana ha alcanzado niveles de eficiencia que permiten cubrir la demanda nacional.
Otro de los puntos de preocupación es el aspecto sanitario. El representante de los engordadores destacó que México mantiene elevados estándares de sanidad e inocuidad, particularmente mediante los requisitos establecidos para los rastros Tipo Inspección Federal (TIF), por lo que consideró que los productores nacionales no están compitiendo bajo las mismas condiciones que la carne importada, debido a que Brasil registra un alto índice de fiebre aftosa.
El problema, agregó, podría profundizarse luego de que Europa restringió el acceso de carne brasileña por cuestiones sanitarias, pues existe temor entre los productores de que mayores volúmenes del producto sean dirigidos hacia el mercado mexicano. Recordó que en 2025 Brasil exportó a México 117 mil toneladas de carne bajo el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC). Para 2026, el cupo limita el acceso a 70 mil toneladas de carne bovina sin arancel, aunque esta cantidad puede ser mayor.

El problema podría profundizarse luego de que Europa restringió el acceso de carne brasileña por cuestiones sanitarias, pues existe temor entre los productores de que mayores volúmenes del producto sean dirigidos hacia el mercado mexicano / Foto: Venessa Rivas / El Heraldo de Chihuahua
Ante este panorama, la AMEG ha solicitado la intervención del Gobierno Federal, particularmente de la Secretaría de Economía y de las autoridades relacionadas con el sector agropecuario, para revisar las condiciones de importación y evitar que continúe el ingreso de carne que, a decir de los productores, está desplazando al producto nacional.
Mario Alberto Calderón Cigarroa señaló que ya han enviado escritos y solicitado reuniones con funcionarios federales, pero hasta el momento no han obtenido una respuesta satisfactoria. “Ya definitivamente esto es inaguantable”, expresó el dirigente, quien advirtió que las pérdidas sostenidas podrían desincentivar la producción y frenar nuevas inversiones en la industria de engorda de ganado.
La preocupación no se limita a los productores, pues el sector genera empleos directos e indirectos y mantiene una estrecha relación con las plantas empacadoras. De prolongarse las pérdidas, advirtió, podrían comenzar a afectarse puestos de trabajo y disminuir las inversiones relacionadas con la engorda.
Aunque hasta el momento la AMEG no tiene reportes de cierres de plantas o despidos derivados directamente de esta situación, Calderón Cigarroa afirmó que el sector se encuentra “a punto de un colapso” y llamó al Gobierno Federal a intervenir antes de que el impacto alcance a toda la cadena productiva.
El representante de los engordadores insistió en que México cuenta con la capacidad para satisfacer la demanda de carne del mercado interno y pidió que se priorice al productor nacional, pues mantener la entrada de mayores volúmenes de carne importada podría profundizar las pérdidas y poner en riesgo la continuidad de una actividad que genera empleos e inversión en distintas regiones del país. Fuente; Heraldo de Chihuahua